Que desde entonces te autodenominás Manteca
Que le creíste al señorito que te preñó
Que le mandaste toda la plata a los de allá
Que adoptaste a los críos de la señora como tuyos
Que la señora tenía celos de tus quehaceres de mamá sustituta
-pero nunca hizo nada, por andar detrás del pipí inquieto del señor-
Que te perdiste navidades, cumpleaños y entierros con plañideras y ron
entierros importantes, necesarios, sobre todo los entierros
Que te berrearon escupido en la cara, te gritaron bruta, india, ladrona y aún así no te fuiste ¿Por qué?
Que le creíste a otro no tan señorito que te volvió a preñar
Que a los veinte te pintarrajeabas y ahogabas la casa en ese perfume dulzón, para salir, deseosa y crespa, a encontrarte con el Gordo
Que amaneciste en fincas ajenas y malucas batiendo chocolate para cincuenta y cocinando sancochos desenguayabadores en fogón de leña
Que se burlaron de tu hablar enredado, de tu letra de niña de primaria, de tus números de teléfono torcidos y en cascada, de tus corotos y tus guindadas
Que a los cuarenta dejaste los afeites, el perfume dulzón y al Gordo, que se fue por el Hueco a buscar fortuna
-no te llevó, pues cómo, iba a mandar por vos después, cuando se instalara-
Que las sobrinas cuervo, los hijos sanguijuela y los nietos ternero aún maman de tu teta de cuero secaQue soñás con volver a la casa de la infancia
la de antes de los trece años, la que se están robando a pedazos,
así sea para ver llover y comer bollo de yuca con quesito y ventilarte con el abanico que te heredó la señora y desterrar a las brujas del zaguán
Que llorás a los muertos más que a los vivos...
...a Teresa, a Pablo, a Tomás, a las 8 hermanas con nombres terminados en ina
Que las llorás porque sabés que serás la última
pero a veces quisieras irte ya
pa que te lloraran a vos también,
pa no aguantar más cagadas de tanto cagón junto,
pa no tener que envenenar más culebras,
pa jalarle las patas a más de uno por la noche y cobrárselas enteritas.
Que aquí seguís, que qué se le va a hacer
Que hasta que al de arriba le de la gana de mandar por vos
Que...nada
No hay comentarios:
Publicar un comentario