miércoles, 20 de abril de 2011
21 de abril
Esa tarde, la pequeña Sofía aprendió a decir la palabra "cumpleaños". La repitió a borbotones, chilladita y risueña, a quien quisiera oírla. Su madre, emocionada, la abrazó con fuerza y le dio un beso apretujado en la mejilla, sin dejar de sorprenderse ante el progreso de su hija, quien estaba avanzando mucho en la guardería. Luego, se levantó y siguió con sus quehaceres de mamá ocupada. La niña esperó un momento a que se fuera, corrió sin zapatos a su cuarto, cerró la puerta y apagó las dos velitas del pastel que Bunbún (su sirenita de trapo) le preparó para su fiesta sorpresa.
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